• Liam y Yo

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    Si bien nunca presentaste queja alguna, siempre supe que el mero hecho de verme partir te molestaba un poco, dado que preferías que jamás tuviera que atravesar el umbral de la puerta de calle si no iba a ser con vos.  Como destaqué en otro relato, solía decirte -beso mediante- “gordo, me tengo que ir a buscar el balanceado de cada día”. Lo cierto es que utilizaba la marca del alimento para hacer ese comentario, pero, ante la duda, mejor dejémoslo así… 😛 El tema es que, viendo esos ojos desarmados que despedía cada mañana, siempre me las ingeniaba para concentrar mi mayor carga horaria laboral en mi hogar, de…