• Liam y Yo

    HELADO PARA DOS

    Como para seguir sumando a nuestras coincidencias, algo muy especial que teníamos en común era la pasión por el helado. Me atrevo a decir que hasta se asemejaban las expresiones babosas de nuestros rostros tan sólo al pensar que el delivery llegaría pronto. Porque, claro, si algo sabía muy bien es que, una vez que ese delicioso pote aterrizara en nuestra morada, ibas a permanecer más pegado a mí que de costumbre. Para los impresionables, diré que usaba dos cucharas y que sacaba una parte para dejarla en otro bowl destinado a compartir. Para los que desean la verdad y nada más que la verdad, admitiré que usaba una sola…