Liam y Yo

1 AÑO SIN VOS

Tal vez quienes leen habrán pensado que ya no volvería a plasmar nada en este sitio, pero estoy segura de que vos sabías que aquí estaría hoy. Porque te hablo todos los días, te pienso y te sigo extrañando como hace un año cuando te desvaneciste ante mis ojos.

Qué decir que ya no haya dicho… tal vez que algunos humanos piensan que ya debería dejar de nombrarte porque hay un nuevo integrante en esta casa. Sí, vos lo sabés. Esas personas que no entienden de este amor tan especial, esos que suponen que se trata de reemplazos, de dejar atrás… pero sabés qué? Me importa tan poco lo que piensa esa gente… por eso estoy acá hoy, porque nada es igual desde que no estás. Porque te fuiste muy rápido, casi sin aviso. Porque siempre voy a sentir que nos quedaron mil aventuras por vivir, porque fuiste, sos y serás el mejor compañero que pude tener en esta vida. Nunca jamás entendí tan bien a qué se referían con eso de “el amor lo puede todo” hasta que te tuve al lado y ahí me cayó bien la ficha. Porque vos, la muestra más fiel de la lealtad, la amistad, la incondicionalidad, estuviste ahí conmigo aún en tu momento más difícil, cuando hiciste toda la fuerza que pudiste para quedarte en este mundo, pero tu cuerpito no resistió. Ese día, hace exactamente hoy un año, me regalaste un juego más, resignificaste un peluche que tenía sin valor alguno, lo tomaste con tu boca y me lo acercaste como un obsequio para que sepa que siempre ibas a estar conmigo. Y así fue. Ese peluche lo tengo en mi mesa de luz y me devuelve la sonrisa cada vez que me voy a dormir y cuando me despierto al día siguiente.

Tu último regalo: este peluche que dice TE QUIERO

Decir que fuiste un perro es no decir nada sobre vos. Porque fuiste quien le dio calidez a este hogar, quien me enseñó que un sábado a la noche es más divertido quedarme en casa a los saltos que andar bolicheando rodeada de seres que ni conozco. Vos me diste la fuerza que necesitaba para alejarme de aquello que me generaba estrés por demás y hoy estás haciendo lo mismo desde donde estás….

…así es, entendí tu mensaje y me quedó muy claro. Pero mejor contémosle a los lectores para que entiendan:

Sucede que esta semana, Paul, el nuevo bebé de la familia y quien sé que mandaste vos para revitalizar el hogar, estuvo muy mal, producto de una gastroenteritis hemorrágica que me hizo revivir todo lo acontecido para esta fecha hace un año atrás. Mi primera reacción fue recordar esos momentos tan duros a tu lado y empecé a cuestionarme, invadida por las lágrimas, por qué tenía que ocurrir esto; él, con tan sólo 9 meses de edad… sentía que la vida se empeñaba en torturarme.

Hoy, con Paul recuperándose y mis ideas más claras, logré descifrar tu mensaje: quizás me quedaban cosas por resolver, todavía había cosas/personas que no me estaban haciendo bien. No te preocupes, pude comprenderte. Este nuevo cachetazo me devolvió a mi eje, a saber qué es lo que verdaderamente importa, a que las cosas que restan o simplemente suman dolores de cabeza no vale la pena tenerlas cerca. De la misma manera, aplica para las personas. Basta de conceder millones de oportunidades a quienes no conocen el don de la empatía y viven inmersos en un mundo egoísta. Basta.

Una vez más, la vida me sacudió fuerte. Una vez más, esas bellas personas que me rodean estuvieron para acompañarme. Y, una vez más, quienes tenían la confianza titilante, volvieron a fallar.

No te digo que me las sé todas y que ya no me voy a volver a equivocar, pero sí te digo que, ante la claridad de tu mensaje, hay piedras con las que ya no pienso volver a tropezar.

Gracias infinitas mi Chancho adorado, por no dejarme sola jamás. Por seguir brindándome tus enseñanzas, por haberme bendecido con la llegada de Paul, por dejar impresas en Zarah muchas de tus señales. Gracias por haber sido mucho más que un perro, y, al mismo tiempo, por haber sido el mejor perro del mundo.

Nuestro amor siempre va a estar intacto y, si tiene que cambiar, es porque el tiempo logrará que crezca cada vez más, aunque eso parezca cuasi imposible.

Esto no es un post con palabras bonitas. Esto es lo que vos me hacés sentir, aunque no me alcancen las palabras para describir este bello sentimiento en su totalidad. Esto es lo más real y puro que me pudo pasar.

Gracias, gracias, gracias…

La eternidad será siempre nuestro límite, chochán de mi corazón…

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