Liam y Yo

50 NOTAS

Así es, mi querido Chancho. Hemos llegado a las 50 notas. 50 escritos que relatan nuestras aventuras, tus travesuras, tus gustos, juguetes, consejos, días tristes, días felices, en sí, diversos momentos que compartimos juntos, como así también mis momentos desde que ya no estás más físicamente… todavía queda mucho por contar. Este sitio no tiene límites. La idea es que crezca cada vez más. Pero hoy… hoy quería resaltar este número importante de narraciones porque en cuanto lo noté se me dibujó una sonrisa, como me pasa con cada cosa que te tiene a vos como protagonista y la verdad es que, en estos tiempos tan jodidos, una sonrisa siempre es un gran motivo para celebrar…

Porque empecé este espacio con la principal idea de homenajearte, de grabar tu nombre para siempre en un lugar más, dado que, en mi corazón, lleva instalado más de 7 años, básicamente, desde el primer instante en que cruzamos nuestras miradas. Este homenaje se transformó inmediatamente en un ejercicio diario que sólo se vio interrumpido cuando, lamentablemente, nos visitaron las fallas técnicas que de vez en cuando dicen presente en este mundo informático. Eso fue lo único que marcó una pausa, en lo que a la publicación respecta, dado que, en cuanto a sentarme a pensarte, mirar tus fotos, relatar anécdotas o los meros sentimientos que me atraviesan en mi acontecer diario, eso sí que nunca encuentra obstáculos.

Dicen que cada uno transita los duelos como puede. La verdad, yo no sé si esto es parte de mi duelo. Sólo sé que me hace bien hablarte de este modo, me renueva la energía el exponer ante quienes nos conocen bien, poco y nada, las hermosas vivencias que experimentamos juntos, así como la conexión eterna, inquebrantable, que hoy nos mantiene cerca…

Todavía tengo momentos en que te lloro como el primer día…. Sé que tendré muchos más así. De hecho, aún no sé si dejaré de tenerlos. Pero no me apeno por ello porque es mi sentir. Me duele que te hayas ido de esa manera tan cruel; no puedo borrar de mi mente las últimas imágenes, me destruyen. Sin embargo, a veces es necesario que aparezcan porque son las que me enfrentan a esta realidad tan distinta, que hay días que me cuesta aceptar…

No obstante, junto a Zarah, siempre podemos salir adelante, y estoy segura de que vos estás involucrado en eso. Vos estás en esta casa con nosotras, nos empujás con tu trompa gigante, nos prestás tus alas de angelito hermoso, y de a poquito, nos rearmamos para avanzar, para transformar las lágrimas en sonrisas, para archivar esas imágenes tan feas que corresponden a un solo día y, en su lugar, traer millones de retratos de días, meses, años, de felicidad pura, de alegría desmedida, de amor incondicional…

Porque eso sos vos… no sos aquel instante triste del atardecer del pasado 24 de Enero… sos la sonrisa más perfecta de los 7 mejores años de mi vida. Sos el abrazo que siempre llegó a tiempo sin tener que pedirlo, la mirada más comprensiva, el temple más paciente, el corazón más grande y la nobleza por excelencia…

Hoy son 50 notas, mi gordo hermoso, pero te juro que no me alcanzará la vida entera para relatar TODO este amor tan maravilloso que me brindaste y que ahora mismo, desde ese lugar en donde te encontrás, que no puedo saber cuál es, pero que me hace sentirte cerca, continuás brindándote como lo hiciste desde que eras un pequeña bolita de pelos con ladriditos agudos. Te amo, mi Chancho perfecto, que llegue el momento en que se nos haga imposible contabilizar tantos escritos que te tengan como protagonista… Salud!

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