Liam y Yo

PLAN DE VACUNACIÓN

A diferencia de muchos peludetes, el día que nos tocaba ir al vet para que recibieras tus vacunas lo hacías todo contento con una sonrisa de oreja a oreja. Estimo que era porque verdaderamente tenías un “pediatra” que te trataba como el bebé que eras y te obsequiaba una recompensa antes de volver a casa… caramelos! (sí, en plural, porque siempre esperabas alguno más y lo conseguías). Cada año religiosamente ibas a recibir tu refuerzo, ¿por qué? Ahora vamos a contarles a los humanos que nos siguen la importancia de tener el plan de vacunación al día.

Antes que nada es primordial saber que cada peludete tiene su historia, por lo tanto, para comenzar con un plan de vacunación adecuado para nuestro pequeño de cuatro patas debemos consultar con un veterinario de confianza que dirá cuáles son los pasos a seguir de acuerdo a cada caso.

Por ejemplo, Rottweiller, Husky, Dobermann, chanchos Golden como vos, y aquellos que tienen algo de estas razas dentro de su herencia genética, son especialmente vulnerables al Parvovirus, de manera que se les debe administrar la primera dosis antes de los 45 días.

Así como a las vacunas, también debemos prestarle atención a la desparasitación.

Desde tiendaanimal.es indican que “los cachorros reciben la primera inmunidad de sus madres, gracias a los anticuerpos contenidos al inicio de la lactancia en la leche materna. Dichos anticuerpos se transmiten durante las primeras 24 horas de vida al mamar y luego desaparecen, de manera que el cachorro no estará debidamente protegido si la vacunación no comienza a tiempo. Los cachorros nacen con parásitos transmitidos por la madre a través de la placenta y leche durante la lactancia. Por ello es imprescindible desparasitarlos antes de comenzar la vacunación.”

Ahora bien, ¿cuándo es el momento adecuado para comenzar? Depende de cada peludete, de su edad y de lo que el profesional en salud animal considere pertinente. Es vital tener presente que si se encuentra enfermo no puede recibir las vacunas. Por ejemplo, cada vez que se te hacían esos parches tan dolorosos y molestos o en cualquier momento en que tuviste alguna complicación que requería visita médica, si estábamos en época de refuerzo del plan, debíamos esperar a que tu salud volviera a estar óptima para hacerlo. Es fundamental que se encuentren bien, desparasitados y con un sistema inmunológico maduro.

Pasemos a los distintos momentos del Plan de Vacunación:

  • A las 6 semanas: Primovacunación o primera vacuna polivalente. No siempre se pone. Depende de la edad del destete.
  • A las 8 semanas: Polivalente (adenovirus 1 y 2, moquillo, parainfluenza y parvovirus).
  • A las 12 semanas: Refuerzo de la Polivalente (adenovirus 1 y 2, moquillo, parainfluenza y parvovirus) y leptospirosis.
  • Por lo general, la frecuencia entre cada dosis de vacuna  es a partir de 21 días o según criterio profesional.
  • A las 16 semanas: Rabia. Es una vacuna obligatoria por ley en la mayoría de los países, ya que la enfermedad de la rabia puede transmitirse a los humanos.  Es una enfermedad mortal y zoonótica.
  • Anualmente: Refuerzo de la Polivalente (adenovirus 1 y 2, moquillo, parainfluenza y parvovirus), leptospirosis (esta también puede aplicarse semestralmente) y de la Rabia.

Otro dato esencial a tener en cuenta cuando tenemos un bebé de cuatro patas en casa es no dejarlo salir a la calle ni estar en contacto con otros peludetes que no sean parte de la familia hasta que no tenga los primeros refuerzos completos. Recordemos que sus primeros meses son delicados y se encuentran demasiado vulnerables a cualquier enfermedad que esté dando vueltas. Por eso, lo mejor es resguardarlos en el calor de hogar hasta que por fin estén bien fuertes para ser imparables y todo terreno. 😉

¿Te acordás Chancho cómo tachábamos el almanaque? No nos daban manos y patas para contar lo que faltaba para que conocieras la plaza… claro que valió la pena la espera! 🙂

En cuanto a la desparasitación, profesionales de la salud animal recomiendan que se realice cada 3-4 meses y antes de cada revacunación.

Siempre voy a insistir en que sos el único perro que conocí con tanto entusiasmo a la hora de ir al veterinario. Como decía en un principio, en parte era por los caramelos, pero, por sobre todas las cosas, amabas tener a alguien más que te consintiera con mimos desmedidos.

Los dos doctores que te cuidaron durante tus 7 años fueron elegidos justamente por eso y es lo que recomiendo con el corazón a todos los papás y las mamás de niños de cuatro patas. En mi caso, pensé en alguien que tratara a mis Chanchos como si fuera yo quien tuviera que revisarlos.

Ambos sufrimos mucho cuando falleció tu primer vet, quien había cuidado de todos los peludetes de mi vida. No obstante, agradezco con el alma a tu tía Margarita por habernos presentando a quien estuvo a tu lado hasta en el último momento, cuando nos dejaste inesperadamente… 🙁

Todo lo que tengo para decir de esas personas son palabras de agradecimiento y orgullo. Así que, si alguno de mis lectores aún no encuentra a un profesional que le inspire confianza, con gusto vía mensaje privado en redes sociales puedo hacerles llegar el contacto.

Mirá cómo eras, mi Chancho hermoso… con excelente predisposición hasta para ir a recibir inyecciones… siempre con una sonrisa. Nunca un tarascón. Yo te abrazaba y vos me dabas besos. A lo sumo mirabas para atrás para ver qué estaba pasando, pero yo te decía que me miraras y vos te entregabas confiado a tu mamá…. Decime, gordo… ¿cómo, entonces, no te voy a extrañar tanto?!!!!

FUENTES: https://www.tiendanimal.es * https://www.miperroyyo.com.ar

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