Liam y Yo

TUS JUGUETES –PARTE I: LA GALLINA TURULECA

Quien vive con un Golden Retriever sabe muy bien que algo que no puede estar nunca fuera de stock es el juguete. No importa la forma, el color, si está de moda, si perteneció a su abuelo,  si es casero o importado. El tema es que nunca jamás, bajo ningún concepto, debe faltar un buen compañero para llevar de un lado a otro, sobre todo en las recibidas y despertares diarios.

Por supuesto que vos, así como no fuiste la excepción con el amor por el agua, tampoco lo fuiste con este asunto. Por lo tanto, desde muy chiquito empezaste a sumar amiguitos. Focas, elefantes, perros, hipopótamos, osos… de a poco, el reino animal se apoderaba del departamento.

Como si faltara algún invitado, una tarde de esas en que salía a hacer mandados decidí pasar por el pet shop del barrio, porque, claro, me gustaba compensar esas ausencias con algún regalito que incrementara la velocidad de tu colita al verme llegar.

Al igual que cuando me iba de shopping, me tomé mi tiempo para inspeccionar cada una de las novedades del negocio. Estudiaba minuciosamente cuál sería el juguete que te entusiasmaría más… buscaba y buscaba, me reía sola, de a ratos le contaba a la dueña del local sobre vos, cómo eras y lo que adivinaba que estarías haciendo mientras yo estaba afuera. Así, entre charla y risas, fui descartando pelotas, frisbees, huesos, hasta que me topé con “ella”…

Jamás hubiese pensado que habría un antes y un después desde el momento en que “ella” y yo nos miramos. Ohhh, sí. “Ella” sería a partir de ese instante la responsable de mis noches sin dormir, de mis sobresaltos constantes en plena madrugada cuando te ponías a jugar o cuando al levantarme para ir al baño la pisaba… “ella”, la bendita gallina turuleca que tuve, quién sabe por qué, la fabulosa idea de comprar aquella tarde, sin reparar en el sonido ensordecedor que se escondía en su interior.

De más está aclarar que lo de ustedes fue amor a primera vista y, por ende, mi suerte estaba echada…

«Ella» era toda una sobreviviente

Algunos ilusos intentaron vaticinar: “ya la va a romper”… pero no, la cuidaste con empeño, sin perderla un minuto de vista y, ante tus eventuales mordidas, debo admitir que resultó ser una verdadera sobreviviente.

No quedó más remedio que aceptar que era parte de mi cotidianidad. Hasta había decidido dejar de usar el despertador, puesto que, con ustedes dos, quedarse dormido era una mera utopía.

Intenté convencerte de que tus otros juguetes te extrañaban e, incluso, te dije que eran más entretenidos. Pero no. Ustedes dos eran inseparables. Tenían ya un código establecido: la pisabas, se escuchaba un ruido extremadamente fuerte que te hacía pegar un salto mezcla de gracioso con adorable y le devolvías un tierno ladrido de cachorro.

Inseparables

¿Qué iba a hacer yo ahí? Ante ese escenario, empecé a tomarle cariño a toda la situación al punto que el sonido ya no me parecía tan alto, los tropezones a la madrugada se tornaban divertidos y hasta había ocasiones en que yo misma provocaba el sonido totalmente adrede. De repente, me encontraba a las 3 AM sentada en el piso riendo a carcajadas por tus “brincos”. ¿Podés creerlo?  Es que es así. No hay mucha vuelta que darle.  Es tan grande el amor que me une a vos que con tal de verte feliz hubiese permitido que una comunidad entera de gallinas turulecas tomara el departamento.

2 Comentarios

  • Paula Osinaga

    Liam y sus juguetitos, siempre dispuesto a compartirlos por más baboseados que estén! Como ofrenda, como invitación a jugar, como muestra de cariño. Era llegar y que un juguetito roce mi pierna, que una cola se menee y que dos ojitos me inviten a agarrarlo. No lo soltaba de una, había que darle tironcitos, pero cuando lo largaba (lleno de babota) era la retribución a su cariño. Hermoso recuerdo, hermoso Liam♥

    • Silvina_RG

      Gracias por recordarlo con tanto amor. Por estas palabras lindas, por quererlo, por entender este amor tan único y especial. Gracias por los mimos, por haberlo siempre tratado con cariño, por todo, todo, infinitamente todo. <3

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